Showing posts with label doméstica. Show all posts
Showing posts with label doméstica. Show all posts

ENVÍALE UN E-MAIL A TU LEGISLADOR

Con el propósito de apoyar el PC488, en busca de una Ley 54 inclusiva y el PS238 para prohibir el discrimen por orientación sexual e identidad de género en el trabajo, el Comité Amplio para la Búsqueda de la Equidad invita a las personas e enviar un correo electrónico a los legisladores para que agilicen y aprueben los mencionados proyectos.

Siga los pasos a continuación para que demuestre su apoyo

Paso 1: En tu correo electrónico, copia y pega las siguientes direcciones en la parte de CCO o BCC- Envío con direcciones ocultas:

ebhatia@senadopr.us, jldalmau@senadopr.us, ajtorres@senadopr.us, rolopez@senadopr.us, afas@senadopr.us, mgonzalez@senadopr.us, jnadal@senadopr.us, rnieves@senadopr.us, ldrivera@senadopr.us, prodriguez@senadopr.us, anrodriguez@senadopr.us, girodriguez@senadopr.us, arosa@senadopr.us, jsuarez@senadopr.us, ctirado@senadopr.us, mvargas@senadopr.us, ltorres@camaraderepresentantes.org, lmendez@camaraderepresentantes.org, jvarela@camaraderepresentantes.org, spacheco@camaraderepresentantes.org, jbaez@camaraderepresentantes.org, ansoto@camaraderepresentantes.org, rahernandez@camaraderepresentantes.org, cehernandez@camaraderepresentantes.org, joserodriguez@camaraderepresentantes.org, afranco@camaraderepresentantes.org, edejesus@camaraderepresentantes.org, cbianchi@camaraderepresentantes.org, njtorres@camaraderepresentantes.org, vvasallo@camaraderepresentantes.org, jrtorres@camaraderepresentantes.org, cjvargas@camaraderepresentantes.org, lortiz@camaraderepresentantes.org, jsanta@camaraderepresentantes.org, njaime@camaraderepresentantes.org, rrivera@camaraderepresentantes.org, amatos@camaraderepresentantes.org, jperello@camaraderepresentantes.org, eferrer@camaraderepresentantes.org, blopez@camaraderepresentantes.org, lvega@camaraderepresentantes.org, chernandez@camaraderepresentantes.org

Paso 2: Copia y pega el texto de la siguiente carta modelo. Puedes modificarla:

[Carta 8 de marzo- Para Legisladorxs PPD y en apoyo a PC488 y PS238]

8 de marzo de 2013

Señor/a Legislador/a:

Hoy conmemoramos el 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres. En esta fecha tan significativa para los derechos humanos de TODAS las mujeres, queremos reiterar nuestro apoyo a los siguientes proyectos de ley:

• PC488- Para enmendar la Ley 54 y brindar protección a todas las parejas, sin importar estado marital, orientación sexual e identidad de género.
• PS238- Para prohibir el discrimen por orientación sexual e identidad de género, en cualquier gestión gubernamental, pública y privada.

Las mujeres lesbianas,bisexuales, transgénero y transexuales merecen la igual protección de nuestras leyes. No las dejaremos atrás, no permitiremos que el discrimen las haga seres invisibles y separados del derecho a la justicia. Estamos abriendo espacios para que ellas, al igual que otras mujeres, puedan ejercer la plenitud de sus derechos y la libertad.

Avalamos ambos proyectos porque son necesarios para garantizar los derechos humanos e igual protección de la ley a personas de las comunidades lésbicas, homosexuales, bisexuales, transgéneros y transexuales (LHBTT), así como a personas que sostienen relaciones de pareja en concubinato. Resaltamos, además que ambos son compromisos de campaña del Partido Popular Democrático (ver páginas 31 y 36 del programa).

Esperamos que usted cumpla los compromisos asumidos por su partido durante el proceso de campaña electoral y salvaguarde la separación de Iglesia y Estado establecida en nuestra Constitución. Contamos con su apoyo y con su voto para la aprobación de ambos proyectos de ley que adelantan la equidad, la inclusión y la justicia social.

Cordialmente,

(Nombre y organización)
Teléfono:
Correo electrónico

Paso 3: ¡Oprime “send” o “envía”!!!

Paso 4: Además de sentirte bien por apoyarnos, pide a TODOS tus contactos que también envíen esta carta.

¡Gracias por tu amor y solidaridad!!!

TEST: ¿ESTOY EN UNA RELACIÓN ABUSIVA?

¿Cómo puedo determinar si estoy en una relación abusiva? Cada relación es diferente y muchas relaciones tienen dificultades con argumentos y confusión.  Mientras que algunas conductas pueden ser hirientes, no existe un solo comportamiento que determine si una persona está siendo abusada. Además, el abuso íntimo puede asumir muchas formas en las parejas, incluyendo abuso físico, emocional, sexual, de identidad y financiero. Te invitamos a revisar la siguiente lista de señales de posible abuso.

Estás en una relación con alguien que:

  • ¿Te prohíbe estar con amigos o familiares?
  • ¿Te hace sentir culpable por el tiempo que no compartes cuando estas lejos de el o ella?
  • ¿Es excesivamente celos@ o posesiv@?
  • ¿Realiza demandas de atención irreales?
  • ¿Te culpa por todas las discusiones o problemas en la relación?
  • ¿Quiere tomar todas las decisiones?
  • ¿Invade tu privacidad, abriendo tu correo, leyendo tus mensajes electrónicos o examinando tus pertenencias personales?
  • ¿Se molesta sin razón?
  • ¿Parece dos personas diferentes, una encantadora o amorosa, la otra malvad@ e hiriente?
  • ¿Miente para confundirte?
  • ¿Te critica, ridiculiza, humilla o minimiza?
  • ¿Controla tus finanzas, o te hace sentir que te mantiene económicamente?
  • ¿Daña tu propiedad?
  • ¿Te hostiga en el trabajo o la escuela?
  • ¿Te amenaza con sacarte del closet ante tus compañeros de trabajo, tu familia o con otros?
  • ¿Critica tu cuerpo y apariencia?
  • ¿Evita o intenta evitar que practiques sexo seguro?
  • ¿Te fuerza u obliga a tener sexo, y te maltrata durante el sexo?
  • ¿Se molesta si no le sigues en sus demandas sexuales?
  • ¿Le echa la culpa de su conducta al alcohol, drogas o a su propia historia de abuso?.
  • ¿Te presiona para que uses alcohol u otras drogas?
  • ¿Te amenaza con daño físico o te hace sentir atemorizad@?
  • ¿Te empuja, agarra, golpea, pega con sus manos o puños?
  • ¿Te amenaza o asalta con armas tales como objetos del hogar o cuchillos?
  • ¿Te manipula con la amenaza constante de cambios de humor y coraje inminente?
  • ¿Te mantiene en actitud cautelosa o viviendo en estrés, ansiedad o miedo constante?

LA VIOLENCIA NUNCA ES JUSTIFICABLE


Por: Dr. Rafael Monserrate


En el 1989 se aprobó la primera ley de violencia doméstica en Puerto Rico. Con la misma se pretendió atender los problemas de violencia que ocurren dentro de una relación de pareja. Sin embargo, ambigüedades en la redacción de dicha ley abrió espacio para que las cortes, en interpretaciones posteriores, excluyeran de la misma las situaciones de violencia que ocurren dentro de relaciones no avaladas por nuestro actual estado de ley, en específico, relaciones adúlteras y de personas del mismo sexo.



A principios de 2013 un grupo de 3 legisladores someten un proyecto para enmendar la ley 54 intentando subsanar estas deficiencias. En la misma se especifica que la ley aplicará sin importar estado marital, orientación sexual o identidad de género. Inmediatamente sectores religiosos y conservadores se oponen a estas enmiendas aduciendo que constituyen un atentado contra la familia y los niños. Uno de los argumentos que utilizan es que la ley se creó para proteger al matrimonio, lo cual no es cierto. La ley se creó para proveer protección contra actos de violencia que ocurren dentro de una relación sentimental porque las características y manifestaciones de estos son diferentes de las de otros actos de violencia.


Otro argumento utilizado en contra de la aprobación de la enmienda es que, "...no se debe permitir que se utilicen las leyes establecidas para adelantar las causas o institucionalizar las prácticas o comportamientos no aceptadas bajo los principios morales judeocristianos". Vuelven a herrar porque la enmienda no intenta proveer legalidad a nada, por el contrario pretende ampliar la definición de lo que es ilegal, en este caso, los actos de violencia que ocurren en cualquier tipo de relación afectiva de pareja.

Parece contradictorio que sectores religiosos se opongan a que la ley proteja a personas indefensas de actos violentos. Para manejar esta contradicción ellos argumentan que la

enmienda no es necesaria porque la ley provee para proteger a las personas particulares de actos de agresión. Esto constituye una visión simplista del problema porque no es lo mismo cuando un hombre golpea a otro hombre, o una mujer golpea a otra mujer en una situación particular, a cuando ambos están unidos en una relación afectiva. Dentro de la relación afectiva pueden ocurrir actos de intimidación, manipulación, degradación que no ocurren en un simple acto de agresión entre dos adultos. Además, en las relaciones de pareja ambas
partes tienen acceso a información privilegiada de la otra parte, lo cual se puede utilizar como arma de intimidación posterior para que la víctima no denuncie al agresor.

Es importante aclarar, la enmienda propuesta a la ley 54 no pretende validar ningún tipo de relación particular. Pretende aclarar la ley para que no se permita ningún tipo de violencia. Así que no se trata de tipos de relaciones, de lo que se trata es de nuestra tolerancia para con los actos violentos.

Debe quedar igualmente claro que la función del estado es proteger a los ciudadanos. Si la ley es ambigua y provee para que se cometan actos de violencia contra ciudadanos sin que los agresores sean penalizados, el estado estaría fallando en su función, además de estar discriminando al no aplicar las leyes de forma uniforme sobre todos los ciudadanos. Si la ley no va a proteger a todos los ciudadanos, ¿A dónde deberán acudir las víctimas no protegidas?

La violencia en una relación  de pareja nunca debe ser justificada. No importa las cualidades de la relación, si no están casados, o si son personas del mismo sexo; nadie busca, de forma consciente, entrar en una relación donde se le maltrate. No podemos culpar a la víctima, probablemente cuando conoció a su pareja no exhibía esa conducta. Con toda probabilidad cuando viene a darse cuenta de lo que ocurre ya está comprometida de forma afectiva ó económicamente. Estos seres humanos necesitan, por tanto, la protección que puede brindar el estado por medio de sus instituciones de ley y orden. No se trata de si estamos de acuerdo con que las personas tengan intimidad sin casarse, ni si estamos de acuerdo con que personas del mismo sexo se unan. Se trata de si tenemos tolerancia para la violencia o no.

Así que la pregunta realmente es, ¿Vamos a ignorar los actos de violencia cuando ocurran dentro de relaciones con las que no estamos de acuerdo? Si lo hacemos nos haremos cómplices de esa violencia.

EL JIMAGUA: "LA IGLESIA DEBERÍA ATENDER OTROS PROBLEMAS"


El joven activista indica que no existe la separación iglesia y estado y que la iglesia debe atender otros problemas, como los casos de agresiones sexuales contra niños en diversas congregaciones.



El activista de derechos humanos, “Francisco “El Jimagua” Cartagena Méndez tronó contra la oposición de la Iglesia de Dios Pentecostal MI a las enmiendas a la Ley 54, catalogando la misma de “un verbo inactivo arcaico y opresivo”.

“Es un verbo arcaico y opresivo lleno de inacción al derecho de protección por parte del estado a todos sus ciudadanos. Es el colmo del fundamentalismo atentar en contra de cualquier avance a la justicia social, por el mero hecho de que una medida pueda ir en contra de sus creencias religiosas”, expresó Cartagena Méndez, presidente de la Fundación Acción Social Inclusiva Inc., mediante comunicación escrita.

Recientemente el reverendo Manuel Fuentes Valentín, presidente de la Iglesia de Dios Pentecostal MI, Región de Puerto Rico, mediante un comunicado de prensa expresó que “como organización cristiana que vela por una sociedad bajo los principios que nos enseña la palabra de Dios, no podemos avalar que se utilice una herramienta legal que tiene el propósito de proteger el matrimonio para aprobar relaciones de parejas del mismo sexo, relaciones consensuales y orientaciones sexuales”,

Francisco el Jimagua además indicó que resulta irónico que líderes de la comunidad homosexual no se inmiscuyen en los beneficios de exenciones contributivas y otros “privilegios” que gozan las iglesias en Puerto Rico, y que “tengamos que soportar nosotros su fundamentalismo acosador. Esto ya raya en el hastío y en  la indignación, ver como estas personas se oponen a lo que es un derecho innegable del ser humano, que le cobije la equidad, todos los derechos y protecciones por parte del estado.

“No podemos seguir permitiendo estos atropellos. La iglesia que vele desde sus púlpitos promover el no divorcio, el no juzgar a su prójimo y que atiendan y logren prevenir los numerosos casos de violaciones sexuales contra niños y niñas en sus congregaciones. Reverendo Manuel Fuentes Valentín, respeten la constitución de nuestro país que los separa del estado, ese mismo que ya les ha favorecido demasiado. El estado tiene el deber moral y constitucional de atemperarse a la justicia y la otorgación de derechos a todas las orientaciones sexuales, parejas del mismo sexo y las parejas heterosexuales que deciden convivir sin casarse. ¿Quién es el hombre para juzgar en la tierra?”, concluyó Cartagena Méndez.



PUEDES DAR LIKE EN LA BARRA DE NAVEGACIÓN QUE VES ABAJO Tu opinión es importante. En la caja de abajo puedes emitir tu comentario utilizando tus cuentas de Facebook, Google, Yahoo o Twitter.

¿ES DIFERENTE LA VIOLENCIA DOMESTICA EN PAREJAS LGBT?


Traducido por Dr. Rafael Monserrate, original de una hoja de datos del Center for American Progress. Ref. 1



El público, las agencias encargadas de hacer cumplir las leyes, y el gobierno en general reconocen que la violencia doméstica es un problema serio de salud. Sin embargo cuando se habla de violencia doméstica la gente piensa regularmente en parejas de sexos opuestos que se envuelven en conductas que son física y mentalmente dañinas. La víctima típica siendo del sexo femenino. Pero, aunque menos reconocido, la violencia doméstica también ocurre entre parejas del mismo sexo.

Existen estudios que señalan que la incidencia de violencia doméstica entre parejas del mismo sexo no es diferente a la de parejas heterosexuales. Desafortunadamente, las víctimas de la violencia doméstica en las relaciones del mismo sexo no reciben la ayuda que necesitan. Esto se debe a varias razones, entre ellas, la falta de reconocimiento legal de las relaciones del mismo sexo, el fracaso por parte de las agencias de ley y orden en identificar y manejar de forma apropiada estos casos, y la escasez de recursos disponibles para ayudar a las víctimas de este tipo de abuso.
Para modificar esta situación sería necesario que tanto quienes hacen las leyes, como las agencias encargadas de proveer los servicios sociales reconfiguren los modelos tradicionales de prevención y tratamiento de violencia doméstica para incluir a personas envueltas en relaciones de parejas del mismo sexo.
Como señaláramos anteriormente no existen diferencias significativas en los patrones de relación y maltratos entre parejas heterosexuales y parejas LGBT. A modo de ejemplo en ambas se puede observar que:

  • El patrón de abuso incluye un círculo vicioso de maltrato físico, emocional y psicológico llevando a la víctima a sentir miedo, aislamiento y culpa.

  • Los abusadores suelen tener desórdenes mentales severos, y fueron a su vez, abusados cuando niños.

  • El abuso psicológico es la forma más común de abuso y los maltratadores físicos regularmente chantajean a sus parejas para que mantengan silencio.

  • El abuso sexual ocurre con frecuencia en conjunto con el abuso físico.

  • No existen diferencias por raza, etnicidad, o estado socioeconómico
Se observan, sin embargo, diferencias significativas en el manejo y atención que reciben las víctimas de violencia doméstica en parejas del mismo sexo. Estas diferencias se deben en parte a que:

  • Los maltratantes gay o lesbianas amenazarán a sus víctimas con “sacarles del closet” ante sus compañeros de trabajo, familia y amigos. Esta amenaza se amplifica por el sentido de aislamiento extremo entre víctimas gay y lésbicas porque algunos mantienen aún en secreto su orientación sexual ante amigos y familias, tienen menos derechos civiles y carecen de acceso al sistema legal.

  • Las víctimas gay y lesbianas son más resistentes a reportar el abuso a las autoridades legales. Los sobrevivientes pueden que no contacten las agencias de ley porque hacerlo los forzaría a revelar su orientación sexual o identidad de género.

  • Algunas víctimas gay y lesbianas se pueden resistir a buscar ayuda por entender que al hacerlo demostrarían falta de solidaridad para con su comunidad. De igual manera algunos hombres gay y mujeres lesbianas pueden esconder el abuso del cual son víctimas en respuesta al miedo de que la sociedad perciba las relaciones entre personas del mismo sexo como inherentemente disfuncionales.

  • Las víctimas gay y lesbianas son más propensas a responder las agresiones que las mujeres heterosexuales. Esto puede hacer que las agencias de ley y orden concluyan que la pelea fue mutua, obviando el contexto mayor de violencia doméstica y la historia de poder y control en la relación.

  • Los abusadores pueden amenazar con llevarse los niños de la víctima. En algunos estados las leyes de adopción no permiten que los cónyuges de relaciones del mismo sexo adopten los hijos de la otra parte de la relación. Esto deja a las víctimas sin derechos legales si la pareja decide separarse. El abusador puede utilizar los niños como presión para evitar que la víctima se vaya o busque ayuda. Aún cuando la víctima es el padre o madre legalmente reconocida un abusador puede amenazar con revelar la preferencia sexual de la víctima a trabajadores sociales, lo cual puede resultar en la pérdida de la custodia. En el peor de los casos los niños pueden terminar bajo la custodia del abusador.
Todo esto nos lleva a identificar algunos retos que deben ser atendidos al momento de manejar situaciones de violencia doméstica en parejas del mismo sexo. El modelo, generalmente aceptado, del agresor varón y la víctima mujer no puede ser aplicado cuando se atienden estas víctimas. Por tanto, las parejas del mismo sexo enfrentan ciertos impedimentos para que se reconozcan y atiendan sus asuntos de violencia doméstica que las parejas heterosexuales no enfrentan.

  • La autoridades carecen, regularmente, del conocimiento sobre cómo manejar la violencia doméstica en casos envolviendo a personas del mismo género. Por ejemplo, un oficial puede pensar que dos hombres viviendo juntos son compañeros de cuartos. El oficial puede fallar en reportar el incidente de violencia porque las dos partes envueltas pueden no estar dispuestas a divulgar el estado de su relación. En algunos casos pueden detener a la víctima y liberar al agresor porque esta última puede ser más pequeña.

  • Las parejas del mismo sexo pueden carecer de los recursos necesarios para ayudarles a salir de las relaciones abusivas. Mientras que los albergues de violencia doméstica parecen estar aumentando su nivel de respuesta a las necesidades de víctimas lesbianas, las víctimas gay varones son rara vez admitidos. Los servicios de este tipo para hombres gay son prácticamente inexistentes.
Se necesitan cambios en las políticas públicas para atender los retos que que enfrentan tanto víctimas como sobrevivientes de violencia doméstica en parejas del mismo sexo. Estos incluyen:

  • Una nueva interpretación legal de las leyes existentes de violencia doméstica a todos los niveles del gobierno que incorpore a las parejas del mismo sexo dentro de las definiciones de violencia doméstica y sus partes relacionadas.

  • Proveer fondos a nivel local, estatal y federal para educar a los proveedores de servicio de las agencias de ley, orden y servicios sociales sobre las personas LGBT, establecer programas de prevención de violencia doméstica en parejas del mismo sexo, y apoyo organizacional que atienda específicamente este problema.

  • Ordenar adiestramientos de competencia cultural para organizaciones que reciben fondos federales para implementar programas de prevención y/o tratamiento en esta área.
Conclusión:
La violencia doméstica entre parejas del mismo sexo es un serio problema de salud pública. Las víctimas de estos problemas enfrentan retos añadidos cuando intentan recibir ayuda, como se ha señalado arriba. Un número mayor de víctimas gay y lesbianas están reportando sus experiencias gracias a que ha aumentado la aceptación del público general sobre las relaciones del mismo sexo. Aún así, permanecen barreras para un tratamiento equitativo de estas parejas. Los sobrevivientes de la violencia doméstica de parejas del mismo sexo pueden recibir el reconocimiento y la ayuda que necesitan con mayor investigación, mejores adiestramientos para los oficiales de ley y orden, y mayores fondos para tales programas.